1ro. de Julio de 1999; sobre el accidente del tren y el camión cisterna:

 

CULPAS VARIAS ¿O UNA SOLA?

 

Mi papá decía “... entre todos la matamos y ella sola se murió...”

 

Hoy murieron tres personas. Poco importa cual de los tres tuvo la supuesta culpa.

Los pasajeros demandarán a la empresa ferroviaria, la empresa ferroviaria a la empresa de combustibles dueña del camión cisterna, y esa empresa al conductor del tren, y así sucesivamente.

 

En ese mismo paso a nivel de Lobos, un camionero, en 1981,me salvó la vida al encerrarme para que no pasara porque no habíamos visto ni las vías ni el tren.

 

Primer tema: El conductor está obligado por las empresas a “llegar rápido”. No es el primer camión cisterna que explota en un accidente, tampoco el primer tanque de cualquier producto peligroso, aunque sus carteles rezan “Máx. Vel. 70 km/h”. La opción es una sola: ante un vehículo de transporte peligroso que se excede de la velocidad máxima se lo debe detener y secuestrar, y la multa debe ser para la empresa en alto valor monetario e inhabilitación acumulativa para el conductor.

 

Segundo tema: Las empresas ferroviarias, en su mayoría han abandonado la limpieza de las cercanías de los pasos a nivel.

En el paso a nivel de la ruta 205 y el fc. en Lobos, la peligrosidad es absoluta, pues el punto de visibilidad de los trenes es sobre la vía misma, pues se aproxima en diagonal.

 

Excusas varias, históricas excusas que se acumulan en Sa Pereyra con el Estrella del Norte, en San Justo con 66 pasajeros muertos, etc., etc.

 

Una norma muy sencilla define los niveles de seguridad de un paso a nivel, niveles de seguridad para un país que cada vez iba a tener menos trenes y pocos autos y rutas sin asfalto. Esa norma está muy anticuada.

 

Pero hay algo peor, ni esa Resolución SETOP 7/87 ni ninguna otra anterior ni posterior toma el toro por las astas al problema obligando a quien corresponda a poner las barreras o señales activas.

 

Ni las vialidades, ni las provincias, ni los ferrocarriles privados o públicos ni la dueña de la responsabilidad regulatoria se pusieron los pantalones con el tema.

 

¿Qué tiene que suceder para que se termine con la estafa de la venta de barreras ferroviarias? Se establece un precio seudomonopólico superior a los $ 100.000 por unidad mas los trabajos de instalación, calle y vías. Una absoluta estafa. Una cargada.

 

Se debe resolver este tema a nivel FEDERAL, asumiendo el Estado Nacional el rol regulador y la disposición de fondos para intervenir sobre los miles de pasos a nivel. Las provincias y municipios deben exigir las soluciones, aprovechando su rol de regulación y control local y el gerenciamiento de las ejecuciones que pueden realizar.

 

Pero, principalmente LA SECRETARIA DE INDUSTRIA Y COMERCIO debe encarar una verdadera batalla por obtener precio, calidad, regulación y certificación técnica de barreras que, en lo posible, sean de fabricación nacional.

 

Han pasado ya muchos accidentes, cada uno le ha costado mucho al Estado, a las compañías de seguros, a las empresas “cruzantes” y a las ferroviarias.

 

La locomotora que se incendió cuesta $ 1.500.000; los dos coches como seminuevos $ 750.000; el cisterna $ 150.000; el combustible perdido $ 25.000. (No juzgo el valor de las vidas).

 

El paso a nivel con barreras, a precio de “robo normal nacional” solo costaba $ 175.000.

 

Corresponde al Estado Nacional definir una acción masiva a corto plazo y FINANCIAR SU EJECUCIÓN, especialmente la EJECUCION DE OBTENER CALIDAD Y PRECIOS DE BARRERAS A NIVELES INTERNACIONALES.

 

 

Jorge de Mendonça

Virrey el Pino

DNI 14.381.615