Esta CARTA Nro. 8, es parte de los resultados y elementos de referencia que me llevaron a desarrollar una propuesta denominada HORIZONTE 50, la cual trata sobre un elemento de la Planificación Territorial para nuestro país para los próximos 30 años.

 

6 de Junio de 1999

HORIZONTE 50 – CARTA Nro. 8

“Impuestos de Pobres para Pobres”

 

(Frase Repetida de Carta Nro. 7): Hace 10 años, el Ingeniero Vicente Repetto exponía en nuestro país y en Congresos y Jornadas internacionales, su trabajo sobre el impacto de los impuestos sobre el desarrollo de los países.

 

Para el lunes 5 de julio   de 1999, los transportistas de varias cámaras y regiones harían un paro en protesta por el Impuesto para los docentes.

 

Si aceptamos que un automóvil de un docente, de un obrero o de un altísimo ejecutivo es un bien igualmente suntuario, se están castigando repetidamente las ganancias de un individuo, es decir, no puede poseer nada si no tiene capacidad para adquirirlo eternamente.

 

Este impuesto para pagar los sueldos docentes, no es mas que otro castigo hacia los bienes que una persona adquiere, y ello, porque seguimos siendo un país que no cobra impuestos sobre las ganancias, sino sobre lo que la gente posee o debe comprar.

 

Un empleado o un kiosquero independiente se trasladan a su trabajo en transporte público o en su medio individual. Abonan PERSONALMENTE SU PROPIO COSTO DE IR A TRABAJAR Y PRODUCIR BIENES O SERVICIOS.

 

Un empleado o independiente, cuanto más jerarquizada sea su función, tanto mas le pagará la empresa los gastos por ir a trabajar: Sus almuerzos serán “Gastos de representación”, los traslados serán con automóvil y gastos pagos por la empresa, y, en los niveles mas altos, hasta los empleados de la propia casa serán pagos por la empresa, y así hasta la lancha y los pasajes para viajes de placer.

 

En síntesis, quien más gana, menos gasta para vivir...

 

Sabia filosofía de los países más ricos: El que más gana, mas paga impuesto a las ganancias.

 

Un simple mortal que goza rozar con su calzado las veredas y calles de su ciudad o pueblo al ir a trabajar, gasta entre el 18 y 21% de su salario NETO en impuestos al consumo, mas los vicios ocultos que hay en la irracional forma de cobrar impuestos a los minoristas.

 

El transporte lo pagamos todos. No hay empresa o simple ser mortal que no pague transporte. El pan que tiene la suerte de comer todos los días tiene un costo pagado en transporte.

 

Cuando mágicamente se generan aumentos en los costos del transporte, mágicamente perdemos absolutamente todos.

 

Cuando alguien paga el impuesto a las ganancias, lo hace luego de que cobró.

 

Cuando alguien fabrica PAN, compra bolsas para varias semanas, y también paga el impuesto al consumo (el IVA), y lo hace antes de tener el dinero de sus ganancias.

 

El mayor costo de transporte se produce por el impuesto mas irracional que una NACION puede tener: no estar comunicados. No tener ni carreteras, ni trenes ni vías navegables en condiciones para atender a cada una de sus mas de 3200 localizaciones.

 

Un impuesto al transporte es un impuesto absolutamente regresivo, y más cuando no es sobre las ganancias sino sobre la capacidad de trabajar de una Empresa o persona: SUS VEHICULOS.

 

 

 

Jorge de Mendonça

Virrey del Pino

DNI 14.381.615