Esta CARTA Nro. 7, es parte de los resultados y elementos de referencia que me llevaron a desarrollar una propuesta denominada HORIZONTE 50, la cual trata sobre un elemento de la Planificación Territorial para nuestro país para los próximos 30 años.

 

6 de Junio de 1999

 

HORIZONTE 50 – CARTA Nro. 7

“Impuestos para nada”

 

Hace 10 años, el Ingeniero Vicente Repetto exponía en nuestro país y en Congresos y Jornadas internacionales, su trabajo sobre el impacto de los impuestos sobre el desarrollo de los países.

 

En un sencillo gráfico demostró la relación entre el porcentaje del IMPUESTO A LAS GANANCIAS, el IMPUESTO AL CONSUMO (IVA) y el desarrollo de los países.

 

Los países con mayor desarrollo tienen un alto impuesto a las ganancias y un bajo impuesto al consumo.

 

Los países subdesarrollados tienen un alto impuesto al consumo y un bajo impuesto a las ganancias.

 

Entre los impuestos al consumo que clásicamente se aplican en los países de menor desarrollo, están los impuestos a los bienes (Autos, Inmuebles y bienes de capital).

 

Fácil es de entender, que en nuestros impuestos a los bienes personales (De todo tipo), está oculto un terrible impuesto regresivo al consumo.

 

Se empezó con el impuesto a los bienes personales con una gran propaganda diciendo que era para los que tenían mucho dinero. El resultado, es que es tan bajo el valor de la aplicación, que quien halla tenido la suerte de construir una casa por $50.000 en otros tiempos, la sola revalorización inmobiliaria le ha llevado su casa a mas de $150.000 por los cambios en su barrio.

 

Esa persona, quizá ya jubilado, tuvo que vender su casa para no tener que pagar altísimos impuestos.

 

Hoy, EL IMPUESTO MAS INEQUITATIVO y regresivo que podemos conocer, ha llegado a los automóviles, sin discriminar bienes suntuarios de bienes de capital o de los bienes básicos de una familia.

 

INEQUITATIVO: Porque solo cinco millones de personas lo pagarán, y la educación la recibimos todos (Aunque no tengamos auto).

REGRESIVO: Porque nos obliga a eliminar bienes logrados, por fin, con el esfuerzo de años.

INUTIL: Porque por suerte, miles de maestros poseen un auto o una moto, y si los números y las pocas estadísticas no fallan, muchos pagarán un impuesto muy superior al monto de aumento percibido.

 

El sistema de transporte de una nación lo componen la infraestructura (vías ferroviarias, canales, ríos, mares, puertos, calles y rutas); las empresas que operan sobre la infraestructura (ferrocarriles, empresas de transporte, operadores de logística, taxis, etc.); y los bienes para la movilidad: BUQUES, AVIONES, AUTOS, OMNIBUS, TRENES, etc..

 

El auto particular que tiene una persona y el buque que tiene una flota, forman parte del sistema de transporte.

 

El transporte está gravado en $ 10.750.000.000 por año en todo tipo de impuestos. La componente del nuevo aumento corresponde a un agregado del 4.20% a los impuestos que hasta ahora abonaban particulares y empresas sobre sus bienes de MOVILIDAD.

 

Si los impuestos que abona el transporte fueran destinados en un 17% a la infraestructura, el solo hecho de gozar de mayor eficiencia en el traslado de cosas y personas retornaría en baja de costos, aumento del consumo y un mayor aporte del sistema transportativo al TESORO NACIONAL.

 

En solo tres años, la mayor de capacidad de movilizarse de bienes y personas aportaría $ 950.000.000 adicionales al TESORO NACIONAL, y ello sin tomar en cuenta el impacto económico que significa INTEGRAR EL TERRITORIO.

 

Cuando se cumpla el objetivo de cobro del nuevo impuesto a los automotores para los maestros, equivaldrá a un aumento del combustible de 4,8 centavos por litro.

 

Cualquiera de los planes de obras de autopistas y ferrocarriles que se conocen desde 1997, aporta $450.000.000 al año en impuestos directos e indirectos al hacer las construcciones.

 

Sobran mas palabras.

 

 

 

Jorge de Mendonça

Virrey del Pino

DNI 14.381.615

NOTA: Quien desee las tablas con los gráficos, no tiene mas que solicitarlos vía e-mail.