LAS BOLAS, EL TORO Y LA LIBERTAD
Agotado de ver funcionarios y
empresarios que creen que el Poder es estar sentados en sus sillones y entender
un Plan de País leyendo un escrito de una carilla en letras grandes, me decidí
a escribir estas líneas, que no son sobre un tema común y concreto, sino sobre
la totalidad de nuestros problemas y la imposibilidad de concretar nada que
tenemos hace un largo rato...
---*---
Estabilidad, en Argentina, es una
bella dama que en medio de un vals devenido en cuartetazo, está rodeada de
vergonzosos púberes impresionados e incapaces de ir a pedirle una pieza.
Tienen miedo a la famosa vergüenza
del “NO”. Tienen miedo que los deje en evidencia de que apenas son políticos y
que no tienen savia de estadistas.
Don Carlitos Saúl, brillante
equilibrista con una cintura flexible y una vara de equilibrio capaz de ponerle
una zancadilla al más vivo de los políticos que lo mira atónito, solucionó
“eternos problemas”, como el de YPF, donde la petrolera de bandera daba
supuestas pérdidas al Estado y ahora da $1000 millones de ganancias que se van
a Europa; como ENTEL, donde tenía pésimo servicio y supuestas pérdidas con la
tarifa más baja del Mundo, ahora tiene la tarifa más alta, la inversión
realizada por los usuarios argentinos y las ganancias exportadas a Europa; y
así, con el resto, se importan dos contenedores de bienes de consumo y se
exporta uno de materia prima apenas elaborada.
Bien. ¿Y la Estabilidad?. Nos
conviene a los argentinos, solo que la tenemos porque la necesitan las empresas
exportadoras de ganancias. Es decir, no es ni por nosotros ni para nosotros.
Ninguna de esas empresas tiene la
culpa. Solo hacen lo que les conviene y le dejan hacer.
Ningún discurso de barricada podrá
cambiar esta realidad.
Para cambiar las cosas no hay que
agarrar al toro por las astas, sino por las bolas.
Para tomarlo por las astas, hay
que tener fuerza, coraje y ser casi suicida y estar dispuesto a matarlo.
Para agarrarlo de las bolas, hay
que saber lazarlo por las patas y tener un objetivo de para donde se lo quiere
llevar sin lastimarlo ni matarlo.
El detalle es que el toro no
entenderá nada y no podrá obedecer, salvo que se quedará quieto luego de los
primeros tirones.
Esas cosas, solo las puede hacer
un hombre honrado en esencia, convencido de un futuro posible; capaz de
reflexionar durante toda una semana sobre un problema para no tener que
tratarlo eternamente 5 minutos por semana.
Eso es un Estadista.
Supe de uno; conozco docenas de
hipócritas que de uno y otro lado creen alcanzarlo.
Ese hombre fue en aquella época.
Primer error de ahora: creen poder repetirlo; siguen haciendo cosas en su
nombre o en su contra.
Otros, como él, lo fueron en su
época. Lo que fue malo o bueno solo importa para comparar y reflexionar.
Segundo error de ahora: nada igual o inverso se puede aplicar.
Es para imitar su capacidad de
pensar a cincuenta años vista. Tercer error actual: solo son capaces de pensar
en el tiempo que tienen hasta el próximo acto público.
Muchos podrán darse cuenta que no
hablo de Perón, ni de peronistas, ni de antiperonistas ni de no peronistas,
sino del hombre y su circunstancia.
Hoy necesitamos a ese hombre o a
esa mujer Estadista, en la Entidad Comunitaria; en el Municipio; en las
Provincias y en la Nación.
Esa persona, seguro que pensará en
ideas para 50 años vista, para los hijos de nuestros nietos, y su hijos.
Alguien que sea capaz de creer que nuestra Libertad es posible.
Virrey del Pino, Agosto 14
de 2000
Jorge de
Mendonça
DNI
14.381.615